Ya estuve en Sol y aquí veo reencuentro, la misma energía de dignidad y el mismo entusiasmo.
Que entusiasmo es una "vitamina E", E de entusiasmo, que viene de una palabrita griega que se las trae porque significa "tener a los dioses adentro". Y a mí, cada vez que encuentro que los dioses están adentro, de una persona o de muchas, o de cosas o de la naturaleza o de las montañas o de los ríos, bueno, pues yo digo: eso es lo que me espera para convencerme de que vivir vale la pena. Entonces yo estoy muy contento de estar acá, como estuve antes en Sol, porque esto es el testimonio de que vivir vale la pena. Y vivir está mucho pero que mucho más allá de las pequeñeces, de la realidad política de que si se gana o se pierde. Y de la realidad personal también, de que puedes ganar o perder en tu vida. Y eso importa poco en relación con ese otro mundo
Ese otro mundo posible está en la barriga de este, esperando, que es un mundo diferente; diferente y de parición difícil. No es fácil que nazca, pero sí es seguro que está latiendo en este mundo que es
El amor es infinito mientras dura.
No hay que plantearse todo como si fuera el balance de un banco; a ver: debe, haber, balance, saldo. ¿Qué es lo que esperan?¿Probabilidades? Vamos a consultar a las niñas todopoderosas, a las chicas todopoderosas..., a esta que se llama Standard & Poors (que además tiene un nombre muy elocuente porque significa "Promedio o Pobreza"), a ver qué dice la Promedio o Pobreza, ¿qué es lo que nos espera? ¿¡Y a mí qué me mierda importa lo que espera!? Esos tecnócratas de cuarta, que son unos ignorantes, que no saben un carajo de nada y que cobran unos sueldos inmensos. Y en cada crisis que ellos desatan termina aumentando su fortuna porque son finalmente recompensados por esas hazañas, que consisten en haber arruinado el mundo: ese es un mundo al revés, que recompensa a sus "arruinadores" en lugar de castigarlos. Ni un solo preso hay en Wall Street, en los banqueros que promovieron, provocaron esta crisis del planeta entero; ni un solo preso, y en cambio hay miles de presos por haber consumido marihuana o por haber robado una gallina. Miles de presos. Y esto no. Ese mundo al revés es un mundo al revés, es un mundo de mierda, pero no es el único mundo posible.
Y cada vez que yo me asomo a esta concentración lindísima, de gente joven, pienso: "No, hay otro mundo que nos espera, ese otro mundo. Este mundo de mierda está embarazado de otro, y son los jóvenes los que lo llevan adelante". Esos jóvenes despreciados por las elecciones, regidas por el interés de los partidos políticos, donde los jóvenes no votan. Yo vengo ahora del sur de América del Sur: los jóvenes chilenos no votaron en Chile, dos millones de jóvenes chilenos no votaron. No votaron porque no creen en la democracia que les ofrecen. Y ahora, ¿cuántos jóvenes no votaron en España? Ni sé cuántos, no han sido contados, pero dentro de esos diez millones de españoles que no votaron debe de haber unos cuántos jóvenes que no votaron. Y no votaron porque no creen en la democracia que les ofrecen. Pero no es porque no creen en la democracia, no: en esta democracia manipulada, en este nombrese-cues-tra-do por los banqueros, por los banqueros políticos mentirosos, por los artistas de circo, que ofrecen una pirueta diferente cada día.
Había un viejo político en el Uruguay (murió hace muchos años) que no era revolucionario ni nada, era un político del sistema, pero era un hombre que conocía de la vida más que muchos otros, y que, cuando le ofrecían un candidato a diputado en las listas del Partido Nacional (se llamaba Herrera, el viejo Herrera) hablaba así querinjoso, y entonces le decían "¿Qué le parece si ponemos de candidato a Fulanito?", y el decía: "No, no, no, porque ese es un redondo"... "Redondo": el llamaba redondos a los que quedan redondos de tanto darse vueltas. Y la verdad, en la realidad política actual hay una inmensa cantidad de redondos que quedan redondos de tanto darse vueltas. ¿Y los jóvenes tienen la culpa de no creer en los redondos? ¿O son los redondos los que tienen la culpa de que los jóvenes no crean en ellos?
1. Y por eso me gusta estar acá como estamos, charlando como si nada...; porque eso es lo mío, charlar como si nada. Pero si me hubieras dicho que íba a charlar para "ofrecer mi versión" del destino de la humanidad te habría dicho que no; a mí lo que me gusta es charlar como si nada, conversar con mis iguales, que son iguales a mí, porque somos todos iguales en la lucha por una vidad diferente, y ojalá que eso siga vivo porque, si no, para qué mierda voy a vivir si no es porque creo en algo mejor que lo mío, que es lo que me espera.
No quiero transmitir ningún mensaje para la humanidad, estuve charlando contigo un ratito, creo que nos han filmado, así está bien. Yo no soy ningún sabio de nada... Y además, entre nosotros, los intelectuales me rompen las pelotas Los intelectuales son los que divorcian la cabeza del cuerpo.
La alabanza del dinero